Comunicado de prensa 002/20

Domingo del Bautismo del Señor

1. Muy querida familia diocesana, hoy celebramos la fiesta del bautismo del Señor Jesús. Con esta fiesta culminamos el tiempo litúrgico de la navidad y empezamos a vivir la primera parte del tiempo ordinario. Por los evangelios nosotros conocemos que el Bautismo que predicaba Juan era un acto de conversión, a lo que podemos preguntarnos ¿el Señor Jesús necesitaba convertirse? La respuesta nos la da el Papa emérito Benedicto XVI en su libro “Jesús de Nazaret”: “Él no necesita ciertamente este bautismo, sin embargo, obedeciendo a los designios amorosos de su Padre, se hace solidario con los pecadores... El significado pleno del bautismo de Jesús, que comporta cumplir “toda justicia”, se manifiesta sólo en la Cruz: el bautismo es la aceptación de la muerte por los pecados de la humanidad”. Aprendamos de Jesús que quiso ser modelo para nosotros de ser un Hijo obediente en todo a su Padre Dios.

2. Hablar del Bautismo de Jesús necesariamente nos da la oportunidad para recordar el nuestro. ¿Cuándo, dónde y quien me bautizó? Son preguntas sencillas pero que muchas veces las respuestas están lejos de nosotros. Lo que se recuerda, se celebra y lo que se celebra, se vive. Si recordamos el día de nuestro bautizo tendremos más consciencia de la identidad que tenemos: somos hijos de Dios gracias al Hijo único Jesucristo. Quien se reconoce hijo de Dios se sabe amado por Él. Un hijo de Dios siempre busca los brazos amorosos del Padre celestial que siempre está dispuesto a arroparnos con su misericordia. Un hijo de Dios que tiene plena consciencia de lo que es reconoce a las demás personas como sus hermanas en la fe. Por tanto, nadie que se diga ser hijo suyo puede despreciar al otro, nadie puede mirar con odio o rencor a alguien más, nadie puede desear la muerte de otra persona porque sabemos que todos somos hijos de Dios, hermanos en Cristo, miembros de un pueblo que peregrina rumbo a la casa del Padre Dios.

3. Nos duelen los hechos violentos que ocurrieron en días pasados en el municipio de Cacahoatán y que, al parecer, van en aumento en la región, pero sabemos que esto es consecuencia de una sociedad que cada día se olvida de su identidad cristiana. La violencia que vivimos en todo el País y que cada día nos asombra porque parece que aumenta va a disminuir en la medida en que fortalezcamos nuestro ser como hijos de Dios.

4. Estamos enterados de que se puede formar, en los próximos días, un nuevo éxodo de migrantes centroamericanos, queremos exhortar a toda la comunidad cristiana a que los miremos como lo que son: hijos de Dios, hermanos nuestros en la fe, necesitados de ayuda para llegar a un lugar en el que puedan vivir con mejores condiciones. Gracias a la cercanía con Guatemala tenemos la bendición de venerar la imagen del Señor Jesús en la advocación de Esquipulas, fiesta que se celebra y anima la vida de nuestras colonias el próximo 15 de enero. Que la Fiesta de Nuestro Señor Jesucristo de Esquipulas nos anime a ser agradecidos con los hermanos centroamericanos y seamos solidarios con ellos. El equipo de emergencias de la Diócesis en su momento nos hará llegar la lista de acciones a implementar en caso de que la caravana llegue a nuestro País. Les pedimos estar atentos para hacer llegar la ayuda si es necesario.

5. Encomendemos a la maternal protección de la de Virgen de Margarita Concepción, Reina de la Diócesis, y la paternal mirada de San José, los trabajos pastorales de este año.


+Jaime Calderón Calderón

Obispo de Tapachula

12 de enero de 2020 Ciudad episcopal de Tapachula