Comunicado de prensa 003/20

II domingo del tiempo ordinario

1. Muy querida familia diocesana, en el Evangelio que leemos en la misa de hoy, San Juan nos presenta la vivencia de Juan el bautista. Este último siempre predicó con el ejemplo en todo, procuró evangelizar cuando realizaba el bautismo con agua, predicando siempre que después vendría uno que bautizaría con el Espíritu. Plasmó con su labor de principio a fin ser testimonio del Señor. Esto nos enseña que el Señor no nos dejará solos mientras realicemos nuestra labor. Ahora comprendemos muchas cosas gracias al Espíritu, de esto deducimos que es necesario dejarnos guiar siempre por el Señor, en cualquier circunstancia de nuestra vida.

2. Como lo hemos advertido en comunicados anteriores el éxodo migratorio de hermanos centroamericanos ha llegado a la frontera sur de nuestro país. Muchos hermanos nuestros están ya en el puente fronterizo. Ayer intentaron entrar pero la Guardia Nacional los detuvo. Creo que tenemos la oportunidad de mostrar el rostro humano y solidario que como mexicanos siempre nos ha caracterizado. Es el momento de expresar los mejores y más altos sentimientos y gestos humanos que tenemos como personas. Hacemos un llamado a las autoridades correspondientes de nuestro país para que por la vía diplomática se busquen soluciones con los países centroamericanos que eviten estas salidas masivas y nos pongan en estas situaciones tan penosas ante la mirada internacional.

3. Gracias a Dios nuestro pueblo cristiano siempre ha sacado adelante estas emergencias que se suscitan en el territorio Diocesano. El albergue Belén, el primero en el país en la frontera sur, del 9 de enero del 2019 al 9 de enero del 2020 recibió a 4402 migrantes provenientes de Honduras, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, El Congo, Haití y otras nacionalidades y dio 125198 platos de comida. Agradezco a todos el apoyo y el cariño que le adquirimos a este lugar diocesano de ayuda al migrante. Pero recuerdo el compromiso que tenemos de seguir ayudando con víveres, dinero y oraciones al albergue diocesano Belén.

4. Mirando también otras realidades que se presentan en nuestra región, hemos de invitar a las autoridades municipales y estatales a redoblar esfuerzos en temas como la seguridad y la paz social. Algunos datos en los medios de comunicación sitúan a Tapachula como la segunda ciudad más peligrosa del país. Los hechos violentos en contra de las mujeres han levantado la indignación de todos los chiapanecos que siempre demostramos cariño y respeto a las mujeres. De los compromisos hechos en campañas políticas recordamos a nuestros gobernantes que estaban la seguridad y la justicia, esperamos que los tengan presentes e implementen acciones que disminuyan estos casos de violencia general.

5. Encomendemos a la maternal protección de la de Virgen de Margarita Concepción, Reina de la Diócesis, y la paternal mirada de San José, nuestra labor pastoral de este año.


+Jaime Calderón Calderón

Obispo de Tapachula

19 de enero de 2020 Ciudad episcopal de Tapachula