Comunicado de prensa 048/19

XXXIII domingo del tiempo ordinario

17 de noviembre de 2019

1. Estimados hermanos que peregrinan en la Diócesis de Tapachula, en la Palabra de Dios hoy recordamos que ser cristiano en el mundo de hoy no es cosa fácil. Quienes quieren ser de Cristo, quienes optan por tomar en serio sus enseñanzas y buscan instaurarlo todo en Él, experimentan inmediatamente la oposición, la burla, el desprecio, el rechazo o la persecución no sólo de los enemigos de Cristo, sino incluso de amigos y familiares. ¿Cuál es mi opción? ¿Estoy dispuesto a perseverar en la vida cristiana contra viento y marea?

2. Trabajar por la paz involucra a cada familia. La familia cristiana es el lugar donde cada persona aprende. Si en la familia se habla de odio, rencores y violencia, es fácil intuir que los hijos recibirán un influjo negativo en sus hogares. Si, por el contrario, los padres viven y transmiten valores de respeto, acogida, perdón, justicia, los hijos cuentan con un ejemplo maravilloso para introducirse en la sociedad desde actitudes pacíficas. Colaboremos para que cada familia se sienta promotora de la paz en la sociedad.

3. La seguridad, la justicia y la falta de empleos en Chiapas son temas que necesitan ser atendidos por los gobiernos federales y estatales. Aunque podemos decir que es parte de la violencia generalizada que se vive en el País, no podemos ir acostumbrando a nuestros pueblos y ciudades a teñirse de rojo con la sangre que día a día se derrama de nuestros conciudadanos. Nuevamente nos unimos a la preocupación de las familias chiapanecas y de los distintos sectores de la sociedad por los focos de inseguridad que se van incrementando en la región y en el vasto territorio del Estado. Pedimos que en las mesas de seguridad de los gobiernos federales y estatales no se minimice la situación de nuestra entidad.

4. Hablar de los procesos de construcción de una cultura de paz en un mundo globalizado y con múltiples desafíos es hablar necesariamente de uno de los fenómenos que en estos últimos años ha sido motivo de diversos foros y debates: las migraciones. Diversas son las causas que motivan e impulsan a las personas a dejar sus lugares de origen para incursionar en una nueva vida; una de ellas es, sin duda, los conflictos armados internos que viven mucho países. Creemos que en la Diócesis de Tapachula podemos impulsar un proceso de construcción de culturas para vivir pacíficamente, esto es posible sólo y desde la reconstrucción de las identidades de las víctimas que fueron tocadas por la violencia. Esta reconstrucción de identidades constituye un factor clave para el ejercicio ciudadano de personas que ni en sus lugares de origen, ni en los lugares de acogida son consideradas parte de una comunidad política.

5. Que la Sagrada Familia de Nazaret nos acompañe en nuestros propósitos de cuidar, promover y comunicar el don de la vida y nos ayude a transmitir el amor de Dios que siempre está con nosotros.


Fraternalmente

+ Jaime Calderón Calderón

VIII Obispo de Tapachula