Comunicado de prensa 052/19

III domingo de adviento

15 de diciembre de 2019

1. Estimados hermanos que peregrinan en la Diócesis de Tapachula, en este tercer domingo de adviento la Iglesia, tomando las palabras del Apóstol Pablo, nos invita a llenarnos de gozo: «Estad siempre alegres en el Señor; os lo repito, estad alegres... El Señor está cerca» (Flp 4,4-5). La pregunta que tenemos que hacernos como cristianos es: ¿No es propia la alegría en el corazón de aquellos que experimentan esa cercanía y presencia del Señor? A un cristiano que por lo común anda triste o incluso amargado, le falta Cristo. La presencia del Señor Jesús en nuestro corazón es siempre fuente de vida, de reconciliación, de paz, de amor auténtico y en consecuencia de una alegría profunda, serena, desbordante.

2. Nos llena de gozo que este año estemos terminándolo con mucha disposición y cercanía con los migrantes. Guatemaltecos, salvadoreños, hondureños, cubanos, haitianos y africanos se han incorporado a la vida de nuestras comunidades. No dejamos de mirar las complicaciones que este proceso ha traido. Sin embargo, muchos centroamericanos se nos unieron en días pasados para celebrar con mucha devoción a la Virgen de Guadalupe. Que el gozo por el nacimiento del Señor una más nuestros corazones con los extranjeros. El Señor está cerca, hay que estar alegres

3. La alegría cristiana tomará más relieve en estos días que inician las posadas. Mañana iniciamos el tiempo más intenso de preparación para la navidad. Con la celebración tradicional de las posadas tenemos la oportunidad de prepararnos con más dedicación a estas fiestas; además, tenemos la valiosa oportunidad de encontrarnos con los vecinos y amigos en los barrios y colonias; también podemos ayudarnos a recibir la paz del Niño Jesús acompañando a los peregrinos mientras caminamos con ellos por las calles de posada en posada.

4. Nuestra alegría por la Navidad no puede pasar por encima de la creación. En estos días de fiestas decembrinas se multiplican los festejos y celebraciones. Hemos de recordar que nuestra alegría por estas fechas no nos haga olvidar nuestro compromiso con el cuidado del medio ambiente. Evitar lo más posible la pirotecnia, el uso de desechables y de adornos contaminantes pueden ser pequeñas acciones que nos ayuden a grandes cambios.

5. El Papa Francisco en días pasados nos escribió una carta que se llama Admirabile signum. En esa carta el Papa nos recuerda que la representación del acontecimiento del nacimiento de Jesús equivale a anunciar el misterio de la encarnación del Hijo de Dios con sencillez y alegría. Con esta Carta el Santo Padre nos alienta a continuar esta tradición en nuestras familias que en los días previos a la Navidad preparan el Belén, como también la costumbre de ponerlo en los lugares de trabajo, en las escuelas, en los hospitales, en las cárceles, en las plazas... El Papa Francisco nos dice que esto es realmente un ejercicio de fantasía creativa, que utiliza los materiales más dispares para crear pequeñas obras maestras llenas de belleza. Es importante que lo hagamos siempre en familia: cuando papá y mamá, junto a los abuelos, transmiten esta alegre tradición, que contiene en sí una rica espiritualidad popular. Esperamos que esta práctica nunca se debilite, al contrario, sea descubierta de nuevo y revitalizada.

6. Que Jesucristo, razón de nuestra verdadera alegría, nos acompañe en nuestros propósitos de cuidar, promover y comunicar el don de la vida y nos ayude a construir el reino de Dios.


Fraternalmente

+ Jaime Calderón Calderón

VIII Obispo de Tapachula