Mensaje al Pueblo de Dios 26/20

Domingo XVII del tiempo ordinario

26 de julio del 2020

1. Querida familia Diocesana, las tres comparaciones del Reino de Dios que Jesús presenta para enseñar la realidad del Reino tienen su punto central en el discernimiento y en la elección de lo que tiene más valor. Se discierne para encontrar lo más importante, renunciando a lo que es menos valioso. Estamos llamados a elegir a Dios como lo más importante para nuestra vida porque únicamente Él nos da lo que verdaderamente necesitamos: La vida eterna. Dios nos permita vivir este tiempo de confinamiento responsable en casa discerniendo sobre lo más primordial en nuestra vida: Dios y su Reino.

2. Pronto vamos a celebrar la Eucaristía con la presencia de fieles. En los primeros días del mes de agosto me reuniré con un grupo de sacerdotes para definir la fecha de reapertura de las Iglesias. En su momento les haré llegar la decisión que he tomado. Tomaremos en cuenta las recomendaciones que han emitido las autoridades de salud en el País. Pongamos en práctica todas las medidas de higiene que hemos aprendido para que en los próximos días ya podamos vernos en los templos.

3. Dios nos ha bendecido con una tierra fértil y productiva en la costa y sierra de Chiapas. Ciertamente como fruto de la pandemia muchas cosechas se han atrasado o se han devaluado en el comercio. Quiero invitarlos a “sembrar para comer”, es decir, fortalecer la cultura de las hortalizas domésticas que permitan en los hogares contar con una alimentación sustentable y no sólo sembrar para vender sino también para consumir en el hogar.

Dios nuestro Padre, por intercesión de Nuestra Señora Margarita Concepción y de San José, nos proteja y custodie a todos, en especial a los más vulnerables, en esta pandemia.

Fraternalmente

+ Jaime Calderón Calderón

VIII Obispo de Tapachula