Mensaje al Pueblo de Dios 28/20

Domingo XX del tiempo ordinario

16 de agosto del 2020

1. Querida familia Diocesana, las lecturas de este domingo nos hablan de la universalidad de la salvación. Isaías, en la primera lectura, rompe el particularismo judío y abre la salvación a los extranjeros si guardan el sábado y practican la justicia. Jesús, en el evangelio de Mateo, pone la fe como única condición para la salvación. Toda oración será escuchada, no importa quién la exprese. Por su parte, San Pablo, en la Carta a los Romanos, afirma que todos podemos alcanzar misericordia. De manera que ansiando esta salvación, el creyente reza con la estrofa del salmo: “Conozcan en la tierra tus caminos, tu salvación en todas las naciones”.

2. El 01 de agosto hemos iniciado el proceso de apertura de los templos en nuestra Diócesis. Con una serie de indicaciones previas dadas a los sacerdotes y con el cumplimiento de los protocolos de salud vemos que esta reapertura ha sido asumida con responsabilidad por parte de los agentes de pastoral y de todo el pueblo de Dios que ha participado en las celebraciones. Agradezco a los sacerdotes y a todas las personas que se esfuerzan por garantizar espacios seguros y sanos. Invito a toda la comunidad a continuar el esfuerzo de cumplir las normas de higiene y sana distancia. En los países europeos donde ya se había superado la pandemia, ahora se ven los rebrotes y el regreso al confinamiento, creo que podemos evitar ese panorama si seguimos cuidándonos.

3. Estos días hemos sentido un aumento de la temperatura ambiental. Esto es parte de los cambios climáticos que vivimos en la región; sin embargo, quiero invitarlos a poner atención en el cuidado de los alimentos que ingerimos porque pueden descomponerse más rápido y provocar infecciones gastrointestinales, así como deshidratación, otros problemas, debido a la insolación. Junto a esta situación tenemos también otro fenómeno natural que en estos días suele intensificarse: las lluvias. Estemos pendientes de los pronósticos que ofrecen las autoridades competentes, puesto que las lluvias de los últimos meses han sido muy intensas con vientos y con tormentas eléctricas fuertes.

Dios nuestro Padre, por intercesión de Nuestra Señora Margarita Concepción y de San José, nos proteja y custodie a todos, en especial a los más vulnerables en esta pandemia.

Fraternalmente

+ Jaime Calderón Calderón

VIII Obispo de Tapachula