Mensaje al Pueblo de Dios 38/20

Domingo XXX del tiempo ordinario

25 de octubre del 2020

1. Querida familia Diocesana, en este domingo la Palabra de Dios nos enseña que amar a Dios y amar al prójimo son verdades íntimamente unidas que debemos vivir aquellos que somos discípulos misioneros de Jesucristo. Cuando le preguntan al Señor Jesús en el Evangelio sobre el mandamiento principal, Él responde con dos citas del Antiguo Testamento para expresar que con el mismo corazón se debe amar a Dios y a todos los seres humanos. En esa misma línea se entiende también la primera lectura tomada del libro de Éxodo, donde Dios mismo indica, a través de diversas prescripciones, cómo ha de ser la relación con los extranjeros, las viudas, los huérfanos y otros necesitados; y establece el culto que al Él se le debe. Que en este vivir concreto el amor a Dios y a los hermanos más necesitados seamos como aquellos cristianos de Tesalónica un modelo para todos los creyentes y para cuantos nos rodean.

2. El Papa Francisco, hace unos días fue el centro de una controversia provocada por algunos medios de comunicación. La situación fue inducida por una incorrecta interpretación de un fragmento del documental que el director ruso Evgeny Afineevsky realizó sobre el Santo Padre. Las palabras del Papa son claras: “Los homosexuales tienen derecho a estar en una familia. Son hijos de Dios y tienen derecho a una familia. Lo que tenemos que hacer es crear una ley de uniones civiles. Así están cubiertos legalmente. Yo apoyé eso”. El Papa Francisco no apoya la creación de una ley que respalde las uniones homosexuales, sino que respalda la creación de leyes que protejan a las personas homosexuales en la familia. Siguiendo con la enseñanza del Evangelio y con la doctrina cristiana, el Papa Francisco nos recuerda que todos somos hijos de Dios y necesitamos vivir como tal. La Iglesia Católica ha enseñado siempre que toda persona es un hijo de Dios y tiene derecho a recibir la gracia de Nuestro Padre Dios por el hecho de ser persona. Nadie, con la tendencia a la homosexualidad, se sienta discriminado o rechazado en la Iglesia Católica.

3. Además de la vida humana, la casa común y los migrantes, recordemos que en este tiempo de pandemia también los niños, adolescentes y jóvenes son sujetos y destinatarios de la misión en la Iglesia, esto último, específicamente en el tema educativo. En un mensaje, la Congregación para la Educación Católica, hace presente los esfuerzos de las escuelas y universidades católicas en este momento de pandemia, y recuerda que todos estamos llamados a “unir nuestros esfuerzos en una amplia alianza educativa para formar personas maduras, capaces de superar la fragmentación y la oposición y reconstruir el tejido de las relaciones para una humanidad más fraternal”. Quiero alentar a toda la comunidad educativa: alumnos, maestros, padres de familia, personal administrativo y de apoyo a articular energías para lograr los fines educativos aún en medio de la pandemia. La Diócesis de Tapachula quiere colaborar animando a los sujetos educativos a través de encuentros virtuales con un servidor titulados: “En la educación habita la semilla de la esperanza”. Hemos realizado el de docentes el pasado 25 de septiembre; el 27 de noviembre será el de universitarios. Próximamente la pastoral educativa difundirá el tema y el link del livestream. Que el Señor Jesús, acompañado de la Virgen María y de San José, nos ayude a vivir como peregrinos en este mundo y nos anime en nuestro esfuerzo por vivir la caridad cristiana.


Fraternalmente

+ Jaime Calderón Calderón

VIII Obispo de Tapachula