SEGUNDA CARTA A LA FAMILIA DIOCESANA

#DiosNosAmaNosCuidamosYLosCuidamos

ANTE EL COVID-19

A mi hermano diácono 
A mis hermanos sacerdotes 
A mis hermanos religiosos y religiosas 
A todos los católicos y personas de buena voluntad que acogen nuestra palabra: 

Muy querida familia diocesana, les saludo con la firme certeza de sabernos llamados a recorrer el camino con Jesucristo, Nuestro Señor, en su pasión y vivir con gozo su Resurrección.

En la carta anterior manifesté mi profunda preocupación ante la pandemia del COVID-19 y, en consecuencia, comuniqué que deberían observarse una serie de disposiciones preventivas para cuidarnos y cuidar a los otros, pero sobre todo a nuestros niños, a nuestros abuelitos y a las personas que cargan ya con el peso de sus propias enfermedades crónicas, y que son los más vulnerables. En la misma carta señalé que “a reserva de la evolución de la emergencia de salud” daría otras disposiciones.

Por lo que ahora me dirijo nuevamente a todos ustedes hermanos con el deseo de definir nuestro caminar al acercarse la Semana Mayor. Advertimos, con el conocimiento de nuevos datos, que se sigue expandiendo el virus COVID-19 y, con ello, el aumento de riesgo.

Por su modo de proceder tenemos la certeza de que las disposiciones necesarias deben ser el AUTOAISLAMIENTO Y LA SANA DISTANCIA SOCIAL por lo que les pido que NOS QUEDEMOS EN NUESTRA CASA y observar las indicaciones dadas por las autoridades sanitarias para evitar los contagios.

En consecuencia, establezco las siguientes disposiciones pastorales generales y sobre la semana santa, para que deban ser observadas desde el día de hoy y mientras dure la contingencia de salud:

DISPOSICIONES GENERALES:

1. Todos los fieles quedan dispensados de la participación en la misa dominical (CC. 87,1; 1245 y 1247).

2. A partir de hoy los sacerdotes celebrarán diariamente la Eucaristía sólo en privado, pero dando a conocer a los fieles de sus respectivas familias parroquiales el horario y el modo en el que han de participar a través de las plataformas digitales.

3. Los templos se mantendrán abiertos con el Santísimo expuesto, para la adoración personal.

4. Ofrezcan, los párrocos, apoyados por la Vicaría Episcopal de Pastoral, los subsidios necesarios para las celebraciones, tanto dominicales como entre semana, de manera que las familias en casa tengan el material adecuado y oportuno.

5. Para el sacramento de la reconciliación han de procurarse espacios amplios y bien ventilados; es muy conveniente el uso de cubre boca tanto para el penitente como para el confesor y guardar una distancia prudente.

6. La Curia diocesana seguirá atendiendo en sus horarios habituales, pero observando esmeradamente las medias recomendadas para el cuidado de la salud.

DISPOSICIONES PARA VIVIR LA SEMANA SANTA:

7. Debemos tener en cuenta lo observado en el decreto que ha emitido la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos:

a. La Misa crismal, celebrada de ordinario el martes santo, se pospondrá.

b. El Triduo Pascual, sin la participación física de los fieles, será celebrado en la iglesia Catedral y en las iglesias parroquiales. Dense a conocer oportunamente los horarios de manera que las familias puedan participar, en directo y no grabadas, en oración desde sus propias casas.

c. El Jueves Santo el Obispo celebrará en la iglesia Catedral y los sacerdotes en las iglesias parroquiales la Misa en la Cena del Señor. El lavatorio de los pies se omite, al igual que la procesión, al finalizar la celebración; el Santísimo Sacramento se reserva en el sagrario.

d. El Viernes Santo, en la iglesia catedral y en las iglesias parroquiales, se celebrará la Pasión del Señor. En la oración universal se deberán integrar las siguientes intenciones: por los difuntos y enfermos por el covid-19, por sus familiares, por el personal sanitario que arriesga su vida atendiéndolos.

e. Domingo de Pascua. La Vigilia Pascual se celebrará en la iglesia Catedral y en las iglesias parroquiales. Se omite la bendición del fuego. Se enciende el cirio y se hace el pregón pascual, seguida la “Liturgia de la Palabra”, y en la “Liturgia Bautismal” sólo se renuevan las promesas bautismales. Posteriormente, continúa la “Liturgia Eucarística”, con la que concluye la celebración.

Toda expresión de piedad popular que enriquece a la Semana Santa y al Triduo Santo podrán ser vividas en el seno familiar. Se preverá y proveerá oportunamente algún material para hacerlo llegar a cada familia. Que el Señor San José y nuestra amada Margarita Concepción protejan a nuestra familia diocesana que peregrina en la Diócesis de Tapachula.

Dado el lunes 23 de marzo del 2020.


+ Jaime Calderón Calderón

VIII Obispo de Tapachula